Club Las Palmeras de Portmán es familia

Es mucho más que fútbol, es una escuela de valores, compañerismo y esfuerzo para los chavales del pueblo costero, que a su vez el imán que vincula a muchas personas que colaboran para que este maravilloso proyecto pueda seguir avanzando.
Cada vez que me dispongo a llevar a mi hija a los entrenamientos del Club Las Palmeras de Portmán, siento un orgullo inmenso. No solo por verla disfrutar del fútbol, aprender y crecer, sino por formar parte de algo tan grande y especial como este club.

Las Palmeras no es solo un equipo de fútbol. Es una familia unida donde cada persona aporta su granito de arena para que todo salga adelante. Desde la directiva, que trabaja sin descanso por el club y por los niños, hasta cada entrenador, delegado, colaborador y aficionado que siempre está ahí apoyando.

Y cómo no nombrar a Geles, quien está al frente de la cantina, pero que sobre todo es amiga. Una persona imprescindible que siempre recibe a todos con una sonrisa y hace sentir a cada niño, madre y padre como en casa.

Los más pequeños del club son una auténtica maravilla. Ver su disciplina, constancia e ilusión emociona a cualquiera. Los equipos medianos siguen creciendo y luchando cada temporada, demostrando el gran trabajo que hay detrás. Y nuestras féminas apuntan muy alto, dejando claro que el fútbol femenino en Portmán tiene un futuro brillante.

Por todo ello, quería agradecer la enorme labor que realizáis por el pueblo y por cada persona que forma parte de esta gran familia llamada Club Las Palmeras de Portmán. Gracias por enseñar valores, compañerismo y esfuerzo. Gracias por hacer que nuestros hijos crezcan felices dentro y fuera del campo. Y gracias por demostrar que el fútbol, cuando se vive así, se convierte en algo mucho más grande que un deporte.