Los pequeños santos acaban la procesión infantil con un gran encuentro bajo el sol

El cierre del desfile infantil de 'Los niños de la gavia' en la plaza de la Iglesia en lugar del interior fue la novedad principal de un cortejo con más de cuatrocientos participantes y que cada año atrae a más público.

Vídeo grabado por Antonio Meroño 'Jayam' y montado por Juanjo Carrillo ('la-union-ciudad-del-cante-y-minera.es'):
El desfile de 'Los niños de la gavia' surgió en 2017, pero, pese a su rápido calado en la pasión minera, tres veces no se pudo celebrar. Dos fue por la pandemia (2020 y 2021) y en la tercera (2025) fue la lluvia la que lo impidió, por lo que esta séptima edición llegaba dos años después de la anterior. Había ilusión y muchas ganas por ver el desfile en la calle y todo respondió, e incluso superó, las expectativas.

Para empezar, la participación supera claramente los cuatrocientos penitentes y costaleros, la gran mayoría menores de edad. Y a ellos se suma que cada vez está más mirada esta procesión infantil, pues también se pudo percibir un aumento de espectadores en el recorrido.

El colegio de Carmelitas (Vedruna) ha vuelto a ser el punto de partido, continuando 'los niños de la gavia' por las calles Mayor, Numancia, Trovero Marín y plaza Casciaro, más conocida como 'plaza de la iglesia', donde tuvo lugar la principal novedad.

Los tambores de la Agrupación del Cristo de los Mineros y de la Virgen de la Caridad abrían la marcha en cabeza, para después ir pasando, sobre pequeñas peanas llevadas a hombros, los cinco pequeños santos surgidos de las manos del escultor Galo Conesa.

María Magdalena niña, María 'Luz y vida', San Juan Evangelista niño, Virgen niña y niño Jesús minero era el orden de los pequeños santos, correspondiendo cada uno, respectivamente, a las agrupaciones de María Magdalana, Dolorosa, San Juan Evangelista, Virgen de la Caridad y Jesús Nazareno. La relación se ampliará en 2027 con San José de la Agrupación del Cristo de los Mineros.

Era una gozada observar el buen paso y orden de los penitentes cofrades, el buen llevar los pequeños tronos por parte de los costaleros y el buen paso que marcaban las bandas de jóvenes músicos con cada tercio en una mañana donde la complicidad entre la procesión y el público se potenciaba con la entrega de estampas cofrades, los novedosos 'Magdalenitos' y de cinco mil pequeños crespillos mineros, entregados en bolsitas reutilizables para evitar que se tirasen esos plásticos.

Por citar algunos detalles novedosos, las nazarenas de la Dolorosa han ido este año marcando el paso y portando unos redondos carburos que se estrenaban en este desfile, pues sólo se habían utilizado en el Jueves Santo de 2025. Carburos de diseño más tradicional eran los que portaban los sanjuanistas, que lucían también bajando las manos los portapasos durante el traslado del trono. Picos y carburos eran elementos de la Caridad, que este año ha crecido de integrantes, aparcando los problemas que tuvo el pasado año en este sentido para las procesiones.

El Nazareno, además de ser la primera vez que contaba con la banda de jóvenes 'Tambores Quillo', tenía también el aliciente el décimo aniversario de cuando se creó la talla del pequeño Jesús Minero.

El final ha sido muy brillante con los cinco pequeños santos encontrándose en la plaza de la iglesia entre una multitud y con el sol bañando la escena.

Destacar también la presencia del alcalde y de ediles de los partidos políticos de la corporación municipal en el desfile, además de que han repartido bastantes crespillos entre el público. También ha estado la representación de la directiva de la Agrupación de Portapasos Promesas de la Dolorosa (La Pequeñica) de Cartagena, tras su hermanamiento hace unas fechas con la Dolorosa. Y entre los espectadores, moviéndose constantemente de posición, se podía ver a Galo Conesa, el 'padre' escultórico de estos 'santos zagales'.