Bahía de Portman

                                   

Del 'Arcángel de oro' al baile con réplica

El cantaor flamenco recibió el 'Castillete de oro' en una jornada marcada por la intensidad bailaora ofrecida por el nuevo espectáculo de 'Cuerpos minerales' de 'La Moneta' y 'La Piñona', cerrando Juan Ogalla, con 'la madrugá', una nueva jornada con pleno sabor jondo en el 65 Festival Internacional del Cante de las Minas. 



La Agenda Cultural del Festival Internacional del Cante de las Minas ha vuelto a convertirse en el epicentro del flamenco con una intensa jornada en la que el protagonismo ha recaído en el cantaor onubense Arcángel, distinguido con el 'Castillete de Oro', uno de los máximos reconocimientos que concede el certamen a quienes han contribuido de manera decisiva a la difusión y engrandecimiento del arte flamenco.


Natural de Huelva, Arcángel está considerado una de las voces imprescindibles del flamenco actual. Su sólida trayectoria, iniciada a una edad muy temprana, le ha llevado a actuar en los principales escenarios nacionales e internacionales, combinando el respeto por la tradición con una constante búsqueda de nuevos lenguajes musicales. Su capacidad interpretativa y su compromiso con la evolución del flamenco lo han convertido en un artista de referencia, merecedor de un reconocimiento que pasa a formar parte de la historia del Festival del Cante de las Minas.

“Recibo este ‘Castillete de Oro’ con mucha conciencia de lo que significa. Es un reconocimiento que me obliga a estar a la altura. Esto es un punto y seguido para continuar defendiendo este arte como tanto tiempo llevo haciendo”, comentó Arcángel, quien fue entrevistado sobre el escenario de la Casa del Piñón por la periodista Teresa García. "Este reconocimiento supone mucho, sobre todo viniendo de un festival como este que ha superado el estigma del territorio para situarse como uno de los imprescindibles de la escena flamenca y que desde hace muchos años está haciendo las cosas bien en pro del arte flamenco y no de intereses particulares", expresó durante su discurso de agradecimiento. 


También se refirió a su actuación de anteanoche: “Fue un encuentro muy ansiado que me hizo estar algo nervioso al principio del espectáculo. Luego, conseguí relajarme y disfrutar porque vi una comunión entre las tablas y el patio de butacas. Fuimos capaces de conectar. Es vital que exista este Festival Internacional del Cante de las Minas; es la constatación de que el flamenco es universal”, exponía. 


La actividad continuó con la esperada gala de 'los cuerpos minerales' de La Moneta y de La Piñona, dos figuras esenciales del baile flamenco contemporáneo, de amplia repercusión internacional, que firmaron una actuación de gran intensidad artística sobre el escenario de la Catedral del Cante. Fuerza, elegancia, técnica y emoción se dieron la mano en un espectáculo que cautivó al público desde el primer momento y que concluyó con una larga ovación, con los asistentes puestos en pie para reconocer la brillantez de ambas bailaoras, quienes estuvieron acompañadas por las voces de Ezequiel Montoya y Manuel Pajares, la guitarra de Ramón Amador y las palmas de Emilio Castañeda.


La jornada se prolongó hasta bien entrada la madrugada con una nueva cita del ciclo flamenco en La Fragua Tapas, donde el bailaor Juan Ogalla volvió a demostrar su enorme personalidad artística. Su baile, cargado de fuerza, compás y autenticidad, puso el broche de oro a un día en el que el Festival Internacional del Cante de las Minas volvió a reafirmarse como uno de los grandes referentes culturales y flamencos del panorama nacional.




 

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